Wikileaks y la Libertad de Información, ¿un Peligro Claro y Presente?

 

 

No es extraño que la repercusión del trabajo de años se concentre en un corto espacio de tiempo; en el caso de Wikileaks, cuatro años de trabajo eficiente han eclosionado en ocho meses para recordar. Ocho meses: desde que en Abril de 2010 la página publicó un vídeo que mostraba la masacre de un grupo de civiles iraquíes perpetrada desde un helicóptero de Estados Unidos, contradiciendo la versión oficial del gobierno de este país.  No era la primera vez que el gobierno estadounidense sufría las filtraciones de Wikileaks; por filtrarse, incluso se había llegado a filtrar un documento de 32 páginas que trataba sobre como acabar con la plataforma (la conclusión no era sorprendente: atacar la confidencialidad de las fuentes para disuadir a futuras fuentes), pero algo cambió con aquel vídeo: Wikileaks ya no estaba acusando al gobierno americano de no contar toda la verdad, sino de mentir abiertamente.

La centrifugadora comenzó a girar a toda velocidad; la presunta fuente de las filtraciones, un soldado de nombre Bradley Manning, fue arrestado en Mayo de 2010 (aparentemente por indiscreciones propias) y está encarcelado en una base de Kuwait a la espera de juicio; también propias, si bien de naturaleza sexual, han sido las indiscreciones que han llevado a Julian Assange, fundador y cara visible de Wikileaks, a enfrentarse a una extradición a Suecia contra la que lucha desde una cárcel de Londres; todo ésto unido a la estrategia de ahogar económicamente a la plataforma por medio de la cancelación de sus cuentas, bajo la acusación de que ha incurrido en actividades ilegales, sirviéndose de los operadores que canalizan las donaciones en las que se sustenta. ¿Qué escapa a este círculo perverso? El hecho incontestable de que Wikileaks ya se había convertido en el proyecto periodístico de la década antes de que Assange se convirtiera en la persona del año.

Conviene recordar que Wikileaks no es un canal de noticias, sino una fuente; o más concretamente un intermediario tecnológico protector entre la fuente original y los periódicos con los que contactará para que cubran la noticia. Esta forma de operar tiene el beneficio añadido de aportar escrutinio y legitimidad a los documentos que filtra, lo cual no sucedería si Wikileaks se responsabilizara en solitario de la veracidad de los mismos. Así que en el Cable Gate tiene cinco cómplices (El País, Le Monde, Der Spiegel, The Guardian y The New York Times) a los que el gobierno de Estados Unidos, siendo coherente con su enfermiza lógica, debiera poner en la misma categoría que a Wikileaks y acusarlos de practicar actos ilegales, instando a PayPal, Mastercard, Visa y demás operadores financieros a cancelar las cuentas de dichos medios de comunicación y de sus organizaciones matriz.

Por más que queramos creer en las buenas intenciones de la administración Obama, lo cierto es que un mínimo escrutinio nos lleva a que los mencionados actos ilegales no son más que el eufemismo utilizado por gobiernos corruptos de todas latitudes y épocas para definir aquella información que no pueden controlar. Ya lo intentó la administración Nixon cuando, en 1971, en plena guerra del Vietnam, quiso prohibir la publicación de extractos de los Papeles del Pentágono, un informe de 47 volúmenes clasificado de Alto Secreto sobre la intervención americana en Vietnam. Por entonces el veredicto de los tribunales fue claro: “el gobierno porta una pesada carga (de la prueba) a la hora de justificar cualquier intento de censura”. Pesada carga que nos lleva a la fórmula “de un peligro claro y presente” expresada por el juez Wendell Holmes en 1919 en el caso de Schenk contra Estados Unidos y que limitaba la libertad de expresión e información solamente en “caso de que las palabras utilizadas…crearan un peligro claro y presente que…acarreara los sustanciales males que el congreso tiene el derecho a prevenir, (siendo) una cuestión de proximidad y grado.”

¿Cual es el peligro claro y presente que suponen las filtraciones de Wikileaks? Ya va siendo hora de que la administración Obama se haga responsable de la pesada carga de la prueba que, como ya hemos visto, le confiere la jurisprudencia estadounidense; hasta entonces, será su gobierno, y no la organización dirigida por Assange, el que estará incumpliendo las leyes de la república a la que representa.

Créditos Fotográficos: Imagen editada por DFV utilizando las siguientes fotografías originales, Foto 1Foto 2

Magia Negra Vecinal

A Tale of Two DFVs

February 2nd, 2021

Of all the texts I have written on this blog, this wouldn’t certainly be my first choice in terms of interesting a foreign audience. It was an attempt to comment humorously on an article that appeared in a Majorcan local newspaper about a rather small operation of alleged black magic (we were not even sure of that!). The article was published ten years ago, so it wasn’t exactly today’s news. But suddenly a big jump in international visitors, and, curiously enough, all of them were only interested in the hidden powers of the local malefic, since none of the other articles registered a similar surge

It took some investigation, and a couple of exorcisms, to find out the explanation. It wasn’t the article’s photo showing some impressively burned groceries, or the devilish subject matter, or, let’s not kid ourselves, my terse prose in Cervantes’ language. The key to the mystery were three letters, and a long forgotten Reddit profile that has remained dormant since 10 years ago:

DFV

David Ferrá Vallés

Yes, I am DFV, but probably, dear reader, not the DFV you are looking for or even the DFV you deserve. But since you are here, please allow me to share a few humble impressions about the subject matter that has left almighty Wall Street providing the same old answers about why things are the way things are: how it looks one way, but it’s another, how shorting stocks can be a tool to detect which companies are struggling, so it serves the purpose of transparency, please, do let us explain….

Good things have explanation, but make no mistake: evils have them too. In fact, many times, good things are self-explanatory, and evils have to be explained profusely. So the fact that something can be explained just shows that somebody needed or had a use for an explanation. It doesn’t mean that strives for the common good, which is the final objective that every single detail in our societies should serve. Even accepting that there will be winners and losers, everything that apparently departs from that common good should have on the other side of the coin a benefit that amply justifies the aforementioned sacrifice. But often times Wall Street moves separately from Main Street, it even parasites it, diverting valuable resources to a casino table in which, as we suspected, not everybody is accepted as a full player. Some correction is needed in order to return to the ideal purpose of channeling savers’ capital into businesses’ innovations.

One of the most destructive attitudes in this pandemic goes as follows: “I am allowed to depart from some small rule, I make other sacrifices…” Perhaps the great economic powers have been thinking that way for too long; they protect their exceptionalism by pointing to some supposed sacrifices, but none of their small departures from the moral norm seem to have in mind society’s common good.

Hopefully, we will find the Deep FuckingValuable solution that we are looking for and deserve. Thanks for your visit, feel free to use some magic…

Declaro mi alivio y preocupación (dependiendo del momento tengo una u otra sensación o una combinación de ambas que va del preocupado alivio a a la aliviada preocupación) ante la sugerencia de que estamos protegidos por unas fuerzas del orden preparadas para hacer indistintamente de Padre Karras (Diario Última Hora 17/10/2010: La Policía irrumpe durante la celebración de un rito satánico y de magia negra en Palma) y poner multas de tráfico. Si ser policía ya es, por definición, moverse en el límite de lo paranormal (la única autoridad que el ser humano esta preparado para ejercer es la del ejemplo “los sabios siempre predican con el ejemplo, me dijo el maestro, si te gusta lo que hago sígueme; si no, déjame en paz y apártate que seguramente tendré que recular para salir del lío en el que me estoy metiendo, como demuestra el que ni alguien como tú me siga…”); ¿qué delito describe esta noticia?; ¿una barbacoa ilegal?; ¿uso de restos animales descuartizados carentes de arroz y, por consiguiente, no definibles como paella según el Diccionario PanHispánico de dudas? ¿Acaso las leyes del estado español prohíben los ritos satánicos (en cuyo caso estaré preocupado por que las que hagan de padre Karras sean las leyes)? Y la gran pregunta: aparte de la programación completa de Telecinco, ¿hay pruebas científicas de la existencia de fenómenos paranormales?
Las fotos de la noticia describen la magnitud del evento. Los ritos eran más “satanitos” que satánicos y la parrilla mostrada era sólo adecuada para practicarle ritos satánicos a una morcilla, pues para el costillar iba a hacer falta una fuego más importante. ¿Qué no cunda el pánico? No si un vecino de la zona puede evitarlo:

«Con el tema de la magia negra y de los hechiceros sabemos que hay mucha leyenda, pero los que vienen aquí no son niñatos para jugar. Estos se dedican profesionalmente y hacen conjuros y ritos…”

Un vecino de la zona a Ultima Hora…

Es una de las grandes carencias de La Biblia que pierda el tiempo en episodios intrascendentes como el Retorno del Hijo Pródigo y no tenga unas palabras de apoyo para La Opinión del Vecino de la Zona, siempre tan perfecta y satánicamente inepta. ¿Un asesino en serie en el vecindario? Al vecino de la zona siempre le sorprenderá la noticia y nos contará que “parecía una persona de los más normal, siempre correcto al cruzarte con él, si bien es cierto que algo reservado” (¡cómo no iba a ser reservado si empleaba su tiempo en descuartizar cadáveres!). ¿Por qué siempre dicen lo mismo! Sospecho que existe una agencia de noticias de vecinos-de-la-zona que, a imagen y semejanza de las agencias de noticias convencionales, reciclan una y otra vez las mismas informaciones y comentarios. El fútbol es así y los vecinos de la zona también.
Y llegamos a la cuestión que ha dividido a escuelas filosóficas y corrientes de opinión, ¿existe un vecino de la zona bien informado? ¿Se organizan los barrios para mandar a los más embobados a atender a la prensa mientras que los más atentos están concentrados en su misión, como esa señora del cuarto que vio como el asesino del tercero descuartizaba a la víctima del segundo, o ese mirón del quincuagésimo segundo (aficionado a la astronomía) que espía a la vecina del primero? Que estas letras sirvan de homenaje a tantos cronistas silenciosos (¿es el concepto cronista silencioso una contradicción en términos?) en los que yo, al contrario que Platón, sí creo…
Es de alabar que los historiadores lideren la causa contra las opiniones de los vecinos-de-la-zona. O habría que decir la mayoría de los historiadores, pues hubo uno que utilizaba en sus investigaciones las opiniones de los eternos despistados. Los lectores de historia ya habrán adivinado que me refiero a Guy de Hastapó (Dalterra, 1908-1991), veamos un ejemplo de su trabajo:

Adolfo Hitler (1889-1945), político alemán de origen austriaco, sanguinario dictador responsable de la ejecución de millones de judíos que utilizó el antisemitismo como pegamento de cohesión social de una militarizada alemania y de quien los vecinos del tranquilo pueblo austriaco de Braunau am Inn decían que “era un niño muy educado, algo reservado, siempre correcto e incapaz de matar una mosca…”

Ah, la moscas, ya aparecieron las moscas. Y es que los vecinos-de-la-zona muestran una enfermiza predilección por ellas y siempre las utilizarán como medición del grado de bondad de un sujeto. Así que uno sospecha que una de las razones por las que la Internacional de Vecinos-de-la-Zona colaboró con el Tercer Reich convirtiéndose en útiles informantes y delatores fue por el compromiso personal de Hitler de no buscarse problemas con las moscas. Y no se los buscó.