El mapa mental de la corrupción (II): el martillo y el moho

La indignación con la vida política nunca puede estar exenta de esperanza; de perderla se convierte en un ejercicio de charlatanismo de barra de bar, una actividad tan buena para la salud como estéril en la mejora de las circunstancias criticadas. Seamos positivos, en España al menos tenemos corruptos; opción siempre preferible a aquella otraSigue leyendo “El mapa mental de la corrupción (II): el martillo y el moho”